Virolas

Y la multitud chilló

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“Un muchacho de blusa azul, faja roja, alpargatas blancas y la inevitable bota de vino colgada al hombro, tropezó cuando iba embalado por entre las vallas. El primer toro bajó la cabeza y le dio una sacudida, lanzándole a un lado. El muchacho fue a chocar contra los maderos y quedó allí tendido, pasando la torada junto a él. La multitud chilló.”

[Ernest Hemingway / Toronto Star (1923)]

 

A Ernest Miller Hemingway le apasionaban tanto los Sanfermines como el buen vino y las mujeres bellas. Ahora se cumple medio siglo de su última visita a Pamplona y por ello, los sosias del escritor afloran por doquier en las calles de la que, en estos días, resulta ciudad tan populosa.

Cuando Hemingway visitó esa fiesta por vez primera, en el año 1923, a la misma prácticamente acudían los naturales del lugar así como algunas gentes venidas de la vecina Francia. Lo recordaba estos días su actual alcaldesa, para referenciar lo que ha evolucionado un festejo proyectado a nivel mundial por la fina y estilizada pluma del autor de la novela The sun also rises, escrita en 1932, y cuyo título a nosotros nos llegó compactado en una sola y explosiva palabra: Fiesta.

Hemingway recaló en Pamplona como corresponsal en Europa del semanario canadiense Toronto Star junto a la primera de sus cuatro esposas, Hadley Richardson, un 6 de julio de hace 86 años. Llegó en tren, procedente de Irún, y se hospedó en el hotel La Perla, en la plaza del Castillo, una tradición que mantendría en algunas de sus visitas sucesivas, que fueron hasta nueve. La última, y de la que ahora se conmemora el aniversario, en 1959, dos años antes de su accidentada muerte.

El escritor de Illinois transmitió al mundo las sensaciones de una fiesta que aún perdura y que esta misma mañana acaba de cobrarse la vida de un hombre, durante el cuarto encierro, en el tramo de Telefónica, al ser corneado en el cuello. Mientras escribo, leo un teletipo de agencia que dice que dos mujeres llegaron esta mañana al Hospital de Navarra identificándose como la madre y la novia del corredor fallecido en el encierro de hoy de los Sanfermines. Una de las mujeres entró en el centro hospitalario visiblemente afectada, manifestando ser la madre del joven muerto. La otra mujer manifestó ser la novia e hizo referencia al anillo que le fue hallado a la víctima con la inscripción: “Cris, 25 de noviembre de 2003”. Y mientras, la fiesta continúa.

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