Virolas

La Bolsa y la vida

 

Aquel rostro era el de un señor calvito, que salía en la pantalla del televisor en blanco y negro de los setenta y que hablaba de cosas para mí ininteligibles. Mencionaba con suma destreza las cotizaciones, los dividendos y términos así, algo que se escapaba a mis cortas entendederas. Era un clásico de los telediarios y daba la sensación de ser ese caballero que todos nos encontramos habitualmente en el portal de casa, al coger el ascensor, y que educadamente nos daba siempre los buenos días.

Juan Antonio Franco Oliván era un periodista económico, nacido en Quicena (Huesca), en 1931, y que se murió el último día del pasado enero. Su trabajo en TVE, que tanta notoriedad pública le pudo aportar, lo compaginaba con el del diario ABC donde, a juzgar por lo que de él han dicho sus compañeros, era otra institución. Cuentan que hasta casi su jubilación mantuvo su vetusta Olivetti sobre la mesa, en actitud numantina ante la invasión apabullante de las nuevas tecnologías en las redacciones. Cuando el otro día leí su esquela en un periódico, reflexioné unos segundos sobre ese hombre que se acababa de marchar. No lo conocía personalmente, pero sí recuerdo que una vez le pregunté irónicamente al que era presidente de la Bolsa madrileña, Manuel Pizarro, si se habían planteado hacer de plantilla a Franco Oliván. Creo que personas como él son las que encendieron en mí la llama del periodismo y quizá por eso hoy escribo esto, cuando sus cenizas reposarán en la tierra oscense de la que nunca se desvinculó.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s