Virolas

A vueltas con Raúl

 

Cimentar el futuro de la selección española de fútbol en la presencia o no en ella de un solo jugador me parece algo más propio de discusiones de taberna, al calor de los tintos que en ella se expenden, que cuestión más o menos seria.

Lleva alguno más de un año largo, desde que Luis Aragonés decidió prescindir de él, devanándose las meninges sobre si Raúl es imprescindible para el combinado nacional. A tal paroxismo llega la cosa que, tras certificar el combinado nacional la clasificación para el Europeo ante Suecia, en el Bernabéu, lo de menos era esa circunstancia para determinados entusiastas raulistas de la prensa madrileña, que seguían con su obsesiva insistencia reclamando la presencia del capitán blanco entre los convocados.

Pero vamos a ver: nadie cuestiona a estas alturas la calidad del futbolista, ni su entrega, ni su capacidad de liderazgo en el vestuario. Lo que pasa es que, como para todo deportista, las épocas pasan, y llegan otros jóvenes que toman un relevo lógico en cualquier disciplina que se precie. Posiblemente el mismo relevo que Raúl tomó de otras bestias doradas del madridismo como Emilio Butragueño, sobre el que, ustedes lo recordarán, también se escribieron ríos de tinta y se emitieron horas de micrófono cuando alguien decidió que había llegado su momento. Si todo eso no fuera así, es posible que el propio Raúl, con tan sólo 17 años, no hubiera hallado hueco en su día para debutar en Primera División, en Zaragoza, de la mano del entonces su mentor Jorge Valdano.

Otra cosa es la peculiar idiosincrasia del todavía seleccionador español. Luis, ese hombre que amaga sin dar, que se mete en todos los baches habidos y por haber, que rezuma simpatía y cordialidad y que es experto consumado en desdecirse de lo dicho. La última, abrir la veda sobre la posibilidad de que Raúl regrese a las convocatorias cuando siempre dio a entender que la jubilación en la selección del 7 del Madrid era un hecho. No es de extrañar en alguien que dijo que dimitiría tras el fiasco del último Mundial para rectificar después y decir, como aquel cómico televisivo apellidado Rígoli: “Yo, sigo”. Ya veremos lo que hacemos este verano en el Europeo de selecciones. ¿Quedarnos en cuartos, como siempre? Lo de este hombre no tiene nombre. O sí lo tiene. Juzguen ustedes mismos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s