Virolas

Descubriendo eremitas ilustrados

 

Hay personas que un buen día deciden motu proprio retirarse de la circulación. Y van y lo hacen. Fue el caso de mi abuela paterna quien, tras enviudar joven, decidió no volver a practicar vida social alguna. Su hijo, que lógicamente es mi padre, va por el mismo camino desde hace ya un tiempo.

Ramiro Pinilla es escritor, es vasco y no especialmente nacionalista. Desde su condición octogenaria entiende que el nacionalismo es egoísta y abusa del victimismo. Pluriempleado como tantos otros en aquella España en blanco y negro, confiesa sin complejos que trabajó de chupatintas en las oficinas de la fábrica de gas por las mañanas y en una editorial infantil haciendo frases para cromos por la tardes. De la fábrica lo jubilaron pronto, asegura que por un desprendimiento de retina “y porque tenía problemas en casa”. Escribió desde entonces, alejado en un casón de pueblo, biografías por encargo, una al mes para sobrevivir, tarea que simultaneó con las de granjero, criador de gallinas y vendedor de sus huevos –los de las aves, se entiende–, al tiempo que también cultivaba su huerta.

Hace 47 años ganó el premio Nadal con Las ciegas hormigas, lo que le reportó 50.000 pesetas que le sirvieron para pagar una hipoteca de las de entonces. Tras rozar las mieles literarias, desertó de las letras públicas hastiado, durante más de un cuarto de siglo –con la excepción de ser finalista del Planeta en 1972–, y se recluyó a escribir 3.500 folios por el método amanuense. De allí salió el germen de su trilogía Verdes valles, colinas rojas. De un modesto cuarto de su angosta vivienda, con las únicas armas de una imaginación prodigiosa y un bolígrafo ordinario.

En 2006, con 83 años, alcanzó el Premio Nacional de Narrativa tras haber sido galardonado con el Euskadi de Literatura y el de la Crítica. En La higuera, su última producción, el devenir del falangista Rogelio Cerón y el de un niño del que éste pretende prevenirse nos desvela, en toda su crudeza, el dramatismo de una guerra a la que se vio abocada media España contra la otra media por causa de la sinrazón.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s