Archivo

Medidas cautelares

El refugio de un músico convertido en pintor 

 

Por Juan Carlos Rodríguez / Fotografía de Chema Conesa

 

* Entrevista con José María Cano

 

/…

–No sabía que hubiera estado casado…

–Tomé la decisión de casarme para que Dani no fuera hijo de una madre soltera, pero todo lo bueno que hice, a ella le dio armas para pedir el divorcio sin previo aviso y tenerme en el juzgado casi tres años (desde 2002 a 2005). Ahora, gracias a Dios, tengo la custodia compartida y eso me protege de que la madre de mi hijo me siga amargando la vida. Durante el juicio de la custodia pasé por situaciones angustiosísimas.

–¿Qué tipo de situaciones?

–Cuando la estaba interrogando el juez, ella llegó a acusarme de pegarla en más de 10 ocasiones y violarla en varias.

–¿Sin pruebas?

–Antes muerto que ponerle la mano encima a alguien. En la sentencia los jueces ni siquiera reflejaron sus aseveraciones. Dani empezó a decir que quería vivir conmigo, yo solicité la custodia, y a partir de ese momento, en las medidas cautelares y «por la seguridad» de mi hijo –según ella–, su madre hizo que yo sólo pudiera verle en presencia de dos supervisores. Durante varios meses les tuve pegados a mí, aunque, paradójicamente, al final terminaron declarando a mi favor.

–Pensaba que estas cosas sólo sucedían en las teleseries norteamericanas…

–Cualquier padre que solicite la custodia compartida es susceptible de ser acusado de malos tratos, como me ocurrió a mí. Tuve la fortuna de que esto ocurrió en el contexto del divorcio en el que se estaba revisando mi vida minuciosamente, y por ello las acusaciones no resultaron creíbles. La concesión de la custodia compartida no puede depender legalmente de que la relación entre los padres sea buena o mala, como ocurre ahora. De seguir a así, esa consideración es una incitación a las falsas acusaciones de malos tratos.

–¿No recurrió antes a algún mediador familiar?

–En Inglaterra, cuando uno de los cónyuges no tiene ingresos, obligan al otro a pagar ambos abogados desde el primer día. Me vi vapuleado por la abogada más agresiva de Inglaterra [Fiona Shackleton, conocida como «la magnolia de acero» y contratada también por Paul McCartney, Carlos de Inglaterra o Norman Foster], a la que tuve que pagar desde el primer momento, aunque representaba a la parte contraria. Para colmo, no tuve de posibilidad de encontrar una salida negociada. La madre de mi hijo estaba en España, pero vino a Londres para que su divorcio fuera más rentable.

–¿Y a cuánto ascendió el sablazo, si puede saberse?

–Lo que tú puedas imaginar, pero multiplicado por 10.

 

…/

[Magazine. El Mundo. 26 de noviembre de 2006]

Anuncios

Un comentario sobre “Medidas cautelares

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s