Diario de un prodigio (LVIII)

La aproximación más certera que pude tener una vez sobre lo que podría ser el fin del mundo coincidió con una epidemia de legionela declarada en verano de 2001 en mi ciudad. Toda una populosa barriada en cuarentena, con gente afectada de todas las edades y con un origen desconocido. Producía pavor todo aquello, ahora [...]