El cielo, el infierno y el mundo entero, están entre nosotros, escribió Amiel. El próximo 14 de junio se conocerá al ganador del Premio Samuel Johnson de no ficción que concede la prestigiosa BBC. Como importante novedad, y por vez primera, un blog aspira a conquistarlo. Está entre los 19 candidatos al mencionado galardón. Se llama Baghdad Burning y lo escribe una joven iraquí, de unos 26 años, ocultando por razones más que obvias su verdadera identidad –su seudónimo es River- desde 2003. Cuenta, en primera persona, el día a día en la capital del horror, de la sinrazón, de la ignominia y de la atrocidad.
Leo en su último post, fechado el 18 de marzo cuando se cumplieron tres meses del inicio del conflicto: “Primavera debería significar renovación y renacimiento. Para los y las iraquíes la primavera significa revivir recuerdos dolorosos y prepararse para desastres futuros. En muchos aspectos este año es como el 2003 antes de la guerra cuando almacenábamos gasolina, agua, comida y aprovisionamientos de primeros auxilios y medicinas. Lo hacemos otra vez este año pero ahora no discutimos sobre para qué lo hacemos. Las bombas y los B-52 son mucho más fáciles de ver que cualquier otra posibilidad”.
Tras cuestionarse la disquisición entre las comunidades chiíta y sunnita y explicar que su familia se divide en un 50 por ciento entre éstas, escribe cuestionándose: “¿Y qué papel están jugando los ocupantes en esto? Es muy conveniente para ellos, creo. Es muy bueno que los iraquíes estén secuestrándose y matándose entre ellos, porque así los ocupantes pueden presentarse como la neutral tercera parte extranjera que trata de promover la paz y el entendimiento entre personas que, antes de la ocupación, eran muy pacíficas y comprensivas”.
Y concluye su post: “Tres años más tarde y las pesadillas de bombardeos, de sobresaltos y de temor han evolucionado hasta convertirse en otra clase de pesadilla. La diferencia entre entonces y ahora es que hace tres años todavía nos preocupábamos de las cosas materiales, posesiones, casas, automóviles, electricidad, agua, etc… Es difícil definir qué es lo que más nos preocupa ahora, incluso los más cínicos críticos de la guerra no pudieron imaginar que el país estaría tan mal tres años después de la guerra… Que Dios nos proteja del cuarto año”, finaliza la joven River.
Visionando Baghdad Burning, en cuyo subtítulo se lee: ” … te encontraré a la vuelta del recodo mi amigo, donde los corazones pueden sanar y las almas reponerse”, me vino a la mente lo que dejara escrito el genial Eliot: “Los hombres viven del olvido; las mujeres, de recuerdos”.
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